16 mayo, 2020

3 MANERAS DE MARCAR LA DIFERENCIA EN TU GENTE

Escrito por:

MICHELLE CAMPILLO

¡Siempre marcas una diferencia! ¡No hay manera de que no marques diferencias en el que te rodea!

 

Y es justo en estos tiempos donde es obligatorio marcar la diferencia como empresa, como persona, como líder, ya que nos encontramos en un periodo de reinvención total.

 

Hoy te invito a hacerte una primera reflexión:

¿Qué diferencia marco yo en la gente? ¿Qué hábitos me definen? ¿Cotidianamente, cómo me comporto?​

Luego de que te hayas observado en acción, en tu casa, como mamá, papá, jefe, compañero de trabajo, amigo o amiga, hayas reflexionado acerca de tu nivel de compromiso, de tus resultados al día de hoy, de tu nivel tu iniciativa para hacer realidad las cosas, de tu coherencia, sinceridad… Luego de humildemente mirar esto, te invito a hacerte una segunda reflexión:

¿Estoy dispuesto a aplicar nuevos comportamientos y creencias para marcar más diferencias positivas e intencionales en la gente?

Si tu respuesta es positiva, sigue leyendo. Si tu respuesta es NO, te recuerdo que “grandes batallas en tu vida se pierden no por lo que no sabes, sino por lo que sabes y no aplicas”. Quizás leer este breve artículo puede apoyarte a aplicar cambios interesantes para tu vida y lograr grandes resultados.

 

Aquí te comparto mi video donde te oriento a marcar diferencias en tu gente:

¡Nadie puede impedirte ser extraordinario! NADIE… Aquí te comparto 3 elecciones para que HOY, marques diferencias memorables y positivas en tu gente, empezando contigo:

Conoce lo que ellos necesitan de ti: Para marcar grandes diferencias, primero necesitas saber qué esperan recibir de ti: tus hijos, tu pareja, tu jefe, tus amigos, el departamento al que le provees servicio… En fin, muchas veces por caminar con el piloto automático hacemos intentos por marcar diferencias positivas, algunas veces acertados y otras veces fallidos.

 

Una manera mucho más práctica, sencilla, objetiva y sobre todo funcional, es acercarte, exponerte y preguntar ¿Qué diferencia marco yo en ti? ¿En mi equipo? ¿En mi pareja? ¿En mi familia? Hacer esto implica mucha madurez, humildad y coraje de tu parte. Requiere además mucha receptividad para aceptar aquellas cosas que efectivamente pueden cambiar en ti. Colocarte en una posición a la defensiva o buscando excusas, no te ayuda a maximizar el resultado que puede darte esta elección. Pon tu corazón y escucha generosamente. ¿Luego que hago? ¡ACCIONA! Tus hechos hablarán más que tus palabras.

 

Conoce 8 pasos para fortalecer tu humildad:

Sé anormal: Otra invitación que te traigo hoy es a que seas anormal. ¿Por qué ser normal? Porque la normalidad es a lo que estamos acostumbrados a ser y hacer; es fácil, es familiar. Empleados indiferentes, compañeros poco serviciales, experiencias desagradables, mal servicio entregado, impuntualidades, indiferencia, falta de respeto… A menudo pensamos que es “normal”.

 

El gran problema con esto es que empezamos a conformarnos con lo normal, a tal punto que lo normal pasa a ser suficiente en nuestras vidas: una relación mediocre, un trabajo mediocre, unos resultados mediocres, empiezan a ser suficientes para nuestras vidas. Más aún, llegamos al nivel que sobrevaloramos lo que debería ser normal. Aquel que es puntual, servicial, agradable, productiva, nos sorprende, nos maravilla, alimentando aún más nuestro conformismo.

 

A muchos nos gustaría ser anormal, y nos da miedo, miedo a perder algo: status quo, aceptación, respeto, poder, control… y para no enfrentar esto nos conformamos, no porque sea deseable, sino porque es una alternativa más segura y cómoda; menos arriesgada. Reflexiona: ¿Qué puedo hacer diferente hoy? ¿Qué proceso puedo simplificar? ¿Qué puedo agregar, probar o experimentar nuevo hoy? ¿Qué estoy dispuesto a sacrificar para marcar una diferencia positiva? ¿Qué miedo voy a vencer para arriesgarme a lograr más? ¿Cómo puedo ir más allá de lo que se espera de mi?

 

¡Elige ser anormal!

Alimenta tu competencia: ¡La amabilidad no es suficiente si no eres competente! Si quieres marcar diferencias positivas e intencionales, ¿Qué tan bueno eres en lo que haces? ¿Además de tu buena actitud, como tu resultado habla de ti? ¿Qué haces continuamente para ser mejor y más competente en eso que haces? ¿Cómo agregas valor de manera continua? Trabaja con tus oportunidades de mejora, evitando justificar tus resultados.

Si quieres dejar una huella en tu gente, en tu país, en tu mundo, ¡tengo la fórmula para ti! Te comparto este video breve, y te aseguro que si aplicas esta fórmula lograrás un cambio radical en tus resultados y marcarás una gran diferencia en tu entorno:

¿Qué te parecen estas 3 elecciones? ¿Listo para dar el paso? Una persona decidida y enfoKada a ser memorable, no se contenta ni se conforma con ser normal. Elige hacer las cosas ordinarias, de manera extraordinaria.

 

Recuerda que aquel que no marca la diferencia, es intercambiable. ¿Qué diferencias marcarás tu hoy? Y esta pregunta, háztela todos los días de tu vida.

Con aprecio,

- Michelle


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